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III
El barullo de los seres alados
es el signo de lo vivo
de él nacen todos los asuntos:
el temblor del sexo,
y el olor del pan recién nacido
Hermanos o enemigos
se precipitan en cascadas,
desde el perfil de la piedra
hasta el musgo profundo
¡Ah! Los murmullos de las aves
poseen más santidad
que el agua del bautismo
en las palmas de Dios
Seres fríos
reptan laderas
y recorren mis anillos
haciendo un ruido
indescriptible
De mí nacen caracoles
y sobre la humanidad posan
sus caminos luminosos
el tesoro de la lumbre
es la mejor cobija:
Palmas secas y calientes
se abren a otras manos secas
y calientes
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