Ella recuerda horas
de colores transparentes
el olor de su manzana
el calor de sus marfiles
su mirada interrumpida
por el seno
Ella recuerda sonidos de insectos
a las tres de la tarde
trino de pastos en los campos
despeinados
Que arriba bajaba el cielo
que ella subía
desde la raíz a la hierba
¡Ah! ella recuerda
su hora gris de tocarse a solas
de beberse a solas
de oídos escuchando caracolas de soslayo
de vuelta y vuelta
la mirada al horizonte