Yo: la infinita
"Un minuto y una gota de mismo
sosiegan mi espíritu Walt Whitman"
I
Hoy
a siglos de nacida
en mente y poros alertas
me estremezco indeleble
en medio de la niebla
Seduzco al aromo que florece
sólo para complacerme.
Abrazada a su tronco húmedo:
mis pecados reciben
su corteza palpitante
Nada podrá dañarme
Mis rodillas no conocen de polvo
y apenas las hinco en la tierra
La hierba exquisita
se vanagloria de poseerme
En mis labios alegres
la caricia de una llovizna
es más fresca que la brisa
y apaga mi sed de relámpagos
infinita
nada me es ajeno
ni la ola quejumbrosa
que lo horada con lengua
de algas repentinas.
La lluvia me complace
oigo su monólogo en el techo
al medio del día o en la madrugada
Aquí
en medio de la bruma
no necesito más
que unas botas de lodo
y el crujir de ramas
a mi paso de refugiada
No he de guarecerme ahora
aunque arrecie en mi cabeza
la bravata del agua